EL CLIMA ESCOLAR
Entendemos
el clima escolar como un conjunto de actitudes que residen en el propio
aula o centro escolar, condiciones organizativas y culturales de todo un centro.
Debemos entender que la igualdad, la inclusión, y el clima escolar es
algo se respira en el ambiente educativo.
Después
de señalar la definición de clima escolar podemos comenzar diciendo que en este
podemos ver dos visiones:
Si
hablamos de la dimensión estructural nos estaremos refiriendo a la organización de
los roles. Por ejemplo.: en el documental la clase de al lado que
visualizamos en clase vimos como una de las dinámicas era el cambio de roles y
pudieron sentirse en la piel de cada uno de los compañeros y de las “etiquetas”
impuestas por otros.
Las
expectativas que tienen los estudiantes son importantes, cosa que muchas vece
no se escucha sus aspiraciones y expectativas, y como consecuencia de esa
apatía se crea un clima de aula negativo.
Por
ejemplo, en educación infantil es importante que como grupo compartan unas
normas de convivencia, pero no impuestas, sino que las consensuemos, que las construyamos
juntos, ya que cuanto más se impliquen en ellas más las respetarán y se creará
un clima de aula positivo.
Por
otro lado, se encuentra la dimensión
afectiva cada alumno va a tener unas necesidades diferentes y debemos
tenerlas en cuenta, por ejemplo: desde infantil se trabaja con asamblea y se le
dedica un largo tiempo a la misma, en ella debemos invitarles a conectar con
sus emociones, preguntándoles como se sienten, que lo expresen y lo compartan
con el grupo, de esta manera la profesora ira conociendo como se encuentran los
alumnos, que necesidades tienen y como manejar el aula.
Si pensamos que el clima escolar
son únicamente las metodologías activas, escuchar al alumnado, et., estamos
equivocados porque elementos como lo académico, social, afectivo influye en el
ambiente escolar.
En muchas ocasiones nos enfocamos
que un determinado puede ser más activo, revoltoso… pero hay
muchas cosas que influyen para que el alumno tenga un determinado
comportamiento dentro del aula. Si por ejemplo en un colegio de Toledo, en el
que por las mañanas en la hora de entrada al colegio no hay facilidades para
que los padres aparquen y puedan dejar a sus hijos en la puerta del colegio,
sino que literalmente tengan que “lanzar” a sus hijos, ¿cómo creemos que va
influir esto en el comportamiento del niño?; pues va a influir
negativamente, los padres se enfadan entre ellos, dan voces, llegan estresados
al colegio porque los padres les meten prisa… todo
influye en el comportamiento del alumno aunque creamos que no.
El alumnado es heterogéneo,
y cada uno tendrá sus necesidades por lo que tendremos que conectar con ellos,
que sientan que ocupan un lugar importante en el aula cada uno de ellos para
evitar que se cree un clima negativo en el aula, puesto que del clima escolar negativo
pueden derivar situaciones de bullying o acoso escolar.
Si nos fijamos en el siguiente gráfico, representa el número de denuncias por acoso escolar. Los datos de acoso en España a lo largo del tiempo han ido en aumento
Fuente imágenes: Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. www.epdata.es
Relacionado con el clima escolar
se encontraría el conflicto, lo que implica que no estén de acuerdo con lo que
se dice. El problema ocurre cuando va más allá de la confrontación por tener
opiniones diferentes. Como maestros nuestra labor será involucrarnos en las
necesidades, sentimientos y emociones de ambas partes, haciéndoles ver que
existe un conflicto y poner medidas para su solución ¿cómo?, dándole la
oportunidad a los alumnos de que se expresen.

